Se marchó de mi alma sin decir adiós, en su vuelo nocturno encontró libertad, voló tan alto y tan lejos como el tamo que arrebata el viento. Fue difícil, pero veloz, fue duro pero decidido, fue el momento donde las alas volvieron, donde el corazón latía con fuerza mientras se alejaba del horizonte.
Fue el momento donde el aire de libertad tocaba la puerta, el cielo coqueteaba en su amarillo brillante, aplaudía de euforia la tierra en sus verdes prados, su cabellera blanca y sus pies saltarines brillaban al ritmo de la lluvia, mientras su cuerpo reposaba en las montañas de Quisqueya.
Su risa transparente como el cristal iluminaba sus ilusiones con el azul turquesa del mar de mis recuerdos.Libertad, libertad, es la palabra en los rincones secretos de mi alma, libertad que anuncia triunfo en cada vuelo, en cada pensamiento, en cada sonrisa, en cada silencio.
Poetisa, Eduviges Guerrero Rijo
Eduviges, es muy bello como todo lo que escribes. Tienes todo mi reconocimiento.
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